Salud

La obesidad está asociada desde su inicio a alteraciones perjudiciales en el metabolismo de los lípidos

06-III-2007. El origen de esta enfermedad se encuentra en múltiples factores que involucran redes complejas genéticas y ambientales.

Un estudio de la Universidad de Helsinki (Finlandia) desvela que la obesidad, ya en sus etapas más iniciales y de forma independiente a las influencias genéticas, está asociada a alteraciones perjudiciales en el metabolismo de los lípidos que facilitan la aterosclerosis, la inflamación y la resistencia a la insulina.

Los investigadores realizaron un análisis metabólico de lípidos en 14 gemelos idénticos en los que existía una gran discordancia en la obesidad y 10 pares de controles con pesos similares. Descubrieron que la obesidad adquirida, independientemente de las influencias genéticas, se asociaba sobre todo con un aumento en las lisofosfatidilcolinas, los constituyentes de un perfil de lípidos aterogénicos y disminuciones en otros fosfolípidos, lípidos con propiedades antioxidantes.

El origen de la obesidad y la dislipidemia asociada se encuentra en múltiples factores que involucran redes complejas genéticas y ambientales. No todos los obesos desarrollan dislipidemia y no todos los pacientes que la sufren son obesos.

Alteraciones fisiológicas

Los patrones de suero de moléculas pequeñas como los lípidos reflejan la homeostasis del organismo. Sin embargo, las medidas clásicas de los lípidos en las instalaciones clínicas no pueden detectar los primeros cambios y anomalías en metabolitos específicos. Avances recientes han ampliado la evaluación de los metabolitos, abriendo la vía al desarrollo de marcadores biológicos más sensibles a las diferentes enfermedades.

El estudio demuestra la sensibilidad de las técnicas metabolómicas ya que se detectaron alteraciones fisiológicas sutiles bastante antes que en las medidas clínicas utilizadas de forma común. Los autores destacan por su importancia clínica que el perfil de lípidos aterogénicos de los gemelos obesos estaba asociado con la resistencia global a la insulina del organismo, algo que no puede ser detectado utilizando sólo las medidas clásicas de los lípidos.



Lo más destacado

Recuerde. No todos los obesos desarrollan dislipidemia y no todos los pacientes que la sufren son obesos.