Salud

Aumentan anorexia y bulimia en niños varones hasta alcanzar el 10% de los casos en los últimos años

11-IV-07. Aunque estos trastornos han sido "tradicionalmente más habituales" en chicas, "ahora son también los chicos quienes llegan a estas situaciones", asegura un experto

En los últimos años se ha producido un aumento de los casos de anorexia y bulimia entre los niños varones. Según Valentín Martínez Otero, doctor en Psicología y Pedagogía de la Universidad Complutense de Madrid, este incremento de la incidencia de las enfermedades nutricionales se ha producido "debido al fuerte impacto de los cánones de belleza basados en la extrema delgadez".

Así, este experto afirma que cerca de un 10 por ciento de los casos de anorexia y bulimia se detectan en varones, generalmente a partir de los 14 años, si bien esta cifra pueda aumentar "a medida que los cánones de belleza delgados en ambos géneros se van extendiendo a través de la publicidad". Aunque estos trastornos han sido "tradicionalmente más habituales" en chicas, "ahora son también los chicos quienes llegan a estas situaciones", explicó.

En el caso de los varones, según Martínez Otero, "cada vez más" comienzan a verse "seducidos" por la imagen de sus ídolos y tienden a querer parecerse físicamente a actores, cantantes o deportistas, todos ellos caracterizados por poseer "cuerpos esbeltos y delgados". Además, destacó que esta "complexión más atlética" también está relacionada con los roles de fuerza "que se asocian a lo masculino" pero no influyen en la aparición de casos de anorexia. Asimismo, Martínez Otero también advirtió de que la imitación de cuerpos musculosos, caso de los deportistas, por parte de los jóvenes también favorece que puedan surgir casos de vigorexia o síndrome de Adonis "en su deseo por mantener un cuerpo en exceso de formado".



Lo más destacado

Anorexia inversa. Los expertos destacan que los casos de vigorexia se detectan casi exclusivamente en jóvenes varones en lo que algunos científicos lo han definido como "anorexia inversa", ya que "se produce un disgusto y un rechazo por su propia imagen, que la siguen viendo distorsionada por mucho ejercicio que hagan".

Recomendaciones. Los expertos aconsejan que una de las vías preventivas para tratar estos trastornos podría ser limitar la presencia de cuerpos "extremadamente delgados y musculosos" en la publicidad y los medios de comunicación, principales trasmisores de los ideales de belleza que imperan en la sociedad.