Salud

Las combustiones de gas podrían ser negativas para el desarrollo neuropsicológico de los niños

09-VI-09. Sería más perjudicial en bebes que tengan susceptibilidad genética

Diversos estudios apuntan a los posibles efectos nocivos de combustiones de gas, que se utilizan para cocinar o para la calefacción, en el desarrollo neuropsicológico de los niños. Investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (Creal)-IMIM Hospital del Mar han llevado a cabo un estudio, que refleja que la combustión podría ser negativa para los niños, sobre todo si existe una susceptibilidad genética.

Los expertos aseguran que la combustión del gas para la calefacción y para la cocción, puede ser una fuente de contaminación añadida. Estas tareas producen dióxido de nitrógeno, uno de los óxidos de nitrógeno más tóxicos para el ser humano.

Los expertos apuntan que el uso de un extractor podría reducir los efectos del gas y crear un ambiente más ventilado, también recomiendan abrir las ventanas mientras se cocina con gas.

Estudio con 482 niños

Los responsables del estudio han analizado a 482 niños menorquines en sus tres primeros meses de vida y tiempo después, cuando tenían cuatro años. Los expertos analizaron la calidad del aire, que respiraban en sus domicilios y la concentración de óxidos de nitrógeno que presentaba en el ambiente. Posteriormente, cuando los niños cumplieron cuatro años, los expertos evaluaron a cada niño a través del test McCarthy, que mide las funciones cognitivas.

Los resultados con independencia de otros factores socioculturales, pudieron demostrar, que la contaminación ambiental repercute en el desarrollo cognitivo de los niños. Las concentraciones de dióxido de nitrógeno tendrían relación con la aparición de trastornos del comportamiento en los niños, que no son portadores de una variante del GSTP1, que es incapaz de eliminar los oxidantes. El organismo dispone de un mecanismo que evita el estrés oxidativo, que provoca esta sustancia y que codifica una proteína antioxidante que es muy activa durante el primer año de vida en el cerebro de los bebés. Los expertos aseguran que se debe estudiar si los trastornos desaparecen con la edad.



Lo más destacado

La combustión de gas produce dióxido de nitrógeno, uno de los óxidos de nitrógeno más tóxicos.

Podría tener efectos sobre todo en bebes que no son portadores de una variante del GSTP1, que es incapaz de eliminar los oxidantes.