Salud

La principal causa de muerte en pacientes infectados por VIH es la hepatitis C

01-IV-09. El inicio del tratamiento para paliar la hepatitis C debe ser los más precoz posible, una vez diagnosticada la enfermedad

La hepatitis C se ha convertido en la primera causa de muerte en pacientes infectados por VIH, según informó recientemente el doctor Santiago Moreno, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid. No obstante, a pesar de que el tratamiento antirretroviral ha permitido prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de los pacientes infectados por VIH, no ha logrado impedir que en pacientes infectados por el virus C, la enfermedad hepática progrese y, en determinados casos, cause la muerte del paciente.

Santiago Moreno destaca tres cuestiones clave en torno a las pautas de tratamiento, basadas en interferón pegilado y ribavirina, para los pacientes co-infectados: cuándo iniciar el tratamiento, cuál es la duración óptima y cómo lograr adherencia al mismo por parte de estos pacientes, en función de diversos factores, tales como el genotipo, la carga viral y el grado de fibrosis.

Así, la mayoría de los expertos coinciden en que el inicio del tratamiento debe ser tan precoz como sea posible tras el diagnóstico. “Si se puede, incluso antes de que comience el tratamiento antirretroviral, con el fin de evitar interacciones y mayor número de efectos adversos”, afirma el doctor José Hernández Queró, Jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas en el Hospital Universitario San Cecilio de Granada.

Duración del tratamiento

En cuanto a la duración óptima del tratamiento en pacientes coinfectados, el doctor Juan Antonio Pineda, de la Sección de Enfermedades Infecciosas del Hospital de Valme de Sevilla, considera que “ajustar la duración del tratamiento a la cinética vírica es clave”. En este sentido, “los pacientes con genotipo 1 ó 4 respondedores lentos pueden beneficiarse de tratamientos de 72 semanas, en tanto que los portadores de genotipo 2 ó 3, con respuesta viral rápida, probablemente no necesitan más de 24 semanas de tratamiento”, señala el doctor Pineda.

No obstante, hay que tener en cuenta que la cinética de aclaramiento del VHC en pacientes coinfectados es más lenta que en monoinfectados. De todas formas, “todavía no existen ensayos clínicos con pacientes coinfectados que comparen los resultados de las estrategias de prolongación de tratamiento con la terapia estándar”, señala el doctor Pineda. En cualquier caso, a la luz de los conocimientos actuales, como mínimo, “los respondedores lentos deberían tratarse 72 semanas”, concluye.


Datos de interés sobre el futuro del tratamiento:

El futuro del tratamiento de los pacientes coinfectados discurrirá de forma paralela al del tratamiento de los monoinfectados.

La incorporación de los nuevos fármacos: inhibidores de la proteasa y de la polimerasa, que en combinación con los actuales “permitirán construir regimenes más potentes y eficaces, de forma similar a lo que ocurrió con el tratamiento del VIH en su día”, afirma el doctor Hernández Queró.