Salud

Bici y natación, buenos aliados contra las enfermedades cardiovasculares

15-V-08. La edad no es lo importante cuando queremos mantener una forma física adecuada y evitar factores de riesgo como la obesidad

Cumplir años no debe convertirse en una excusa para dejar de hacer ejercicio físico. Todos somos conscientes de que es difícil que a partir de los 40 años formemos parte de una selección olímpica de atletismo, pero si mantenemos un buen nivel de movilidad nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra vida social nos lo agradecerán. Estar en una buena forma física significa poder realizar las actividades cotidianas con vigor y sin fatigas innecesarias, permite disfrutar del tiempo libre y proporciona una buena reacción ante situaciones inesperadas, recuerdan desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.

Pídele a tu médico de familia que te ayude a escoger un buen ejercicio; ella conoce tu historia y las enfermedades que puedas padecer y sabrá recomendarte qué debes hacer. Consúltale de nuevo si te surgen dudas o problemas Quizá no puedas hacer el deporte que mas te gustaba, pero hay otras muchas actividades que si podrás realizar; el mero hecho de caminar a buen ritmo media hora al día es un ejercicio muy recomendable para cualquiera.

Prevención

Es fundamental que escojas una actividad que te resulte gratificante. Aunque siempre debes consultar con tu médico antes de comenzar a hacer ejercicio, sobre todo si has llevado una vida sedentaria, te sugerimos algunas actividades. Caminar o hacer marcha, siempre que el ritmo que te impongas te permita una conversación normal. La bici, bien en casa o en el exterior, es un buen ejercicio cardiovascular. La natación evita la sobrecarga y el impacto en las articulaciones y también aporta beneficios cardiovasculares y, por ejemplo, el tai-chi mejorará tu equilibrio y corregirá malos hábitos en las posturas.

El ejercicio es importante para la salud y la prevención de algunas enfermedades. Sabemos que ayuda a evitar los factores de riesgo que nos pueden llevar a una enfermedad. Uno de las principales ventajas es que nos ayuda a controlar el peso. Evitando la obesidad estaremos un poco más lejos de dolencias relacionadas con el azúcar y el colesterol, por lo tanto de dolencias cardiovasculares y relacionadas con la diabetes. También nos ayuda con otros problemas, como el tabaquismo, la falta de apetito, la osteoporosis o la tendencia a la depresión, sobre todo si practicamos el ejercicio al aire libre y con otras personas.


Lo más destacado

Recuerda. Una regla de oro, en cualquier caso, es la prudencia. No es sensato querer recuperar el tiempo perdido forzándote más allá de tus posibilidades. Tardarás unas tres semanas en darte cuenta de los beneficios que el ejercicio te aporta y deberás ser constante. Estamos en un buen momento para empezar: la primavera ofrece mejores posibilidades al aire libre y más horas de sol; así, en otoño, cuando los días sean más cortos y comience a hacer frío, ya habrás comprobado que el ejercicio te sienta bien y te costará más dejarlo. Siguiendo con la prudencia, respeta los días y las horas de más calor y los de más frío; no juegues con tu salud. Recuerda siempre que no se trata de ganar ninguna competición en una semana: debemos ser constantes y escoger algo que nos agrade hacer. Y consulta siempre con tu médico qué actividad es la más adecuada si tienes algún tipo de problemas.