Salud

Un mejor control de la presión arterial y de la Enfermedad Renal Crónica reduciría el riesgo cardiovascular

26-III-09. La hipertensión representa la segunda causa de entrada en diálisis en España

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) representa uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI, tanto por su elevada prevalencia, como por su importante morbimortalidad cardiovascular, con los costes sociales y económicos que esto implica. En la actualidad, enfermedades crónicas como la ERC, la enfermedad cardiovascular, la hipertensión y la diabetes constituyen algunas de las principales amenazas para el estado de salud de la población y una gran sobrecarga en los presupuestos generales de los países (un 80% en España). En la próxima década, así como las enfermedades infecciosas descenderán un 3%, las crónicas, que ya suponen el 72% de las enfermedades en personas mayores de 30 años, aumentarán un 17%.

Los riñones son un elemento clave para el control de las enfermedades crónicas. Su función es constante ya que filtran más de doscientos litros de sangre al día, y son órganos productores de hormonas que controlan la producción de glóbulos rojos y la calcificación de los huesos. Además, controlan la tensión arterial y son los reguladores de todo el proceso biológico del cuerpo. “El riñón asume un papel central en el estado global de salud y en los esfuerzos de prevención porque un aumento en el conocimiento de la enfermedad renal tiene inmediatamente una respuesta potencial con una reducción importante de las complicaciones cardiovasculares asociadas”, según comenta el doctor Alberto Martínez Castelao, presidente de la SEN.

El coste del tratamiento sustitutivo de la función renal mediante diálisis o trasplante renal es progresivo. En el momento actual, más de 1 millón y medio de personas en todo el mundo reciben tratamiento sustitutivo. “En definitiva, la enfermedad renal es una enfermedad multiplicadora, es decir, causa la muerte de muchos pacientes con diabetes y con hipertensión, y además predice el desarrollo de un acontecimiento cardiovascular”, apunta el doctor Martínez Castelao.

Hipertensión y riñón

Uno de los órganos que sufre las consecuencias del descontrol de la hipertensión arterial es el riñón. De hecho, hasta hace muy poco la hipertensión era la primera causa de entrada en diálisis en España, rango ocupado hoy por la diabetes, la cual en estas ocasiones se acompaña casi al cien por cien de las ocasiones de hipertensión. Pero además, "el riñón participa al mismo tiempo en el desarrollo y en el mantenimiento de una mayoría de las causas de hipertensión arterial", asegura el doctor Pedro Aranda, presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA).

Por ello resulta necesario estimular todas las acciones dirigidas al control de este factor de riesgo cardiovascular a fin de evitar, o al menos retrasar, la posibilidad de aparición de Insuficiencia renal Crónica Terminal, la necesidad ulterior de diálisis y de un posible trasplante renal, así como reducir el riesgo de sufrir otras complicaciones cardiovasculares.


Lo más destacado

Datos. En España de los cerca de 250.000 profesionales de enfermería que existen en la actualidad, más de 10.000 se dedican al cuidado y tratamiento del enfermo renal en todas sus etapas, desde la prediálisis en las consultas de enfermería, el tratamiento dialítico y el trasplante renal.

Trasplante renal. En España, en el año 2008, se alcanzó la cifra de 3.945 trasplantes de órganos realizados y 1.577 donantes, lo que supuso un 3% más de trasplantes y un 1,7% más de donantes que en el año anterior. En concreto, en el caso de los trasplantes renales, se alcanzó un máximo histórico de 2.229, de los cuáles 156 (el 7%) fueron de donante vivo, lo que supuso un incremento de 13,9% con respecto al 2007.