Salud

Los ARA II están indicados en el 60 por ciento de los pacientes hipertensos

Cuando el médico se encuentra con un paciente hipertenso con riesgo cardiovascular intermedio o alto hay que comenzar con el tratamiento farmacológico inmediatamente.

Estos días ha tenido lugar en Madrid la IV Reunión de la Asociación Madrileña de Hipertensión Arterial y Factores de Riesgo Cardiovascular (SOMHA). Durante la misma, la doctora Nieves Martell, de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), ha intervenido en el taller "Altas dosis de ARA II versus combinaciones en el tratamiento del hipertenso", patrocinado por AstraZéneca.

Para la especialista, cuando el médico se encuentra con un paciente hipertenso con riesgo cardiovascular intermedio o alto "hay que comenzar con el tratamiento farmacológico inmediatamente", y cuando el objetivo del médico pasa por reducir más de 10 mmHg la presión diastólica actual del paciente, las guías recomiendan la terapia combinada.

Efectos secundarios

Siguiendo con el tratamiento del paciente hipertenso, los receptores de la angiotensina II (ARA II), "tienen la ventaja de poseer muy pocos efectos secundarios", afirma Martell, que añade, "siempre que tengamos una afectación de un órgano diana, hay que plantearse el tratamiento con dosis altas de ARA II además, estos fármacos nos han permitido usar unas dosis muy altas sin efectos secundarios y nos han ayudado a entender mucho mejor la hipertensión y las complicaciones de la misma. Nos están dando un arma terapéutica que prácticamente está indicada en el 60 por ciento de los pacientes hipertensos".

Entre los distintos ARA II disponibles en el mercado para el tratamiento de la hipertensión arterial, se encuentra candesartán "capaz de, a dosis altas, remitir un poco más la presión arterial que los otros ARA II. Además, nos da la confianza de que es un fármaco de cubre 24 horas", explica Nieves Martell. La especialista también habla de la "tranquilidad" que candesartán otorga al médico ya que es uno de los pocos ARA II "que tiene estudios hechos en dosis supra-altas que demuestran que es un fármaco seguro sin efectos secundarios".



De interés

Hipertensión. Se habla de hipertensión cuando se detectan cifras de presión arterial por encima de un valor que, por consenso, se ha fijado en 140/90 mmHg. La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias cuando circula por ella. Hace falta una determinada presión para que dicha circulación se produzca, como las arterias son elásticas pueden adaptarse a diferentes situaciones. La presión cambia en diferentes lugares y por diferentes circunstancias.

Enfermedades cardiacas. Unas cifras altas aisladas no significan nada. Una elevación permanente de la presión arterial traduce una situación anómala de las arterias y señala al sujeto como un candidato a padecer problemas cardíacos (infarto, angina o insuficiencia cardiaca), renales (insuficiencia renal) y cerebrales (hemorragia o infarto cerebral y a la larga demencia).

Alerta. La hipertensión, por lo tanto, es la señal de alerta en cuanto a un mayor "riesgo cardiovascular" y por eso, aunque la persona se encuentre perfectamente, deben tomarse medidas para su control. Un tratamiento correcto y mantenido disminuye el riesgo individual.

Más información. Sociedad Española de Hipertensión. www.seh-lelha.org