Salud

El mayor registro de ictus existente confirma la seguridad del tratamiento trombolítico con Actilyse

Este tratamiento es altamente eficaz para el ictus isquémico agudo.

Los resultados del estudio SITS-MOST, publicados en The Lancet, confirman que el tratamiento trombolítico para el ictus isquémico agudo es seguro y eficaz en la práctica clínica diaria. El estudio, realizado con más de 6.000 pacientes, concluye que Actilyse, el primer y único tratamiento aprobado para el ictus isquémico agudo, debe administrarse al paciente con ictus en las tres horas siguientes a la aparición de los síntomas. Los resultados de este estudio quedan confirmados por las pruebas realizadas con unidades especiales para el tratamiento de esta afectación en 285 centros de 14 países europeos.

Nils Wahlgren, profesor de Neurología del Departamento de Neurología, Instituto Karolinska, Estocolmo, Suecia y Presidente de SITS International, opina que "cuando más precozmente se trate al paciente con ictus mayor será el beneficio que se obtenga". "Estudios aleatorizados controlados con placebo ya han mostrado que los pacientes que sufren un ictus y son tratados con Actilyse en un plazo de tres horas después del inicio del ictus agudo tienen una mayor probabilidad de sobrevivir y conservar la capacidad para realizar su vida normal. Es sumamente importante que estos resultados hayan sido corroborados por el mayor registro existente de ictus, el SITS-MOST."

Excelentes resultados

Los resultados del estudio SITS-MOST muestran que las tasas de mortalidad después del tratamiento con Actilyse fueron incluso mejores en la práctica clínica que las observadas previamente en estudios aleatorizados controlados. Además, las incidencias de hemorragias sintomáticas e independencia funcional a los tres meses fueron comparables a las observadas en estudios aleatorizados controlados.



De interés

El ictus. Un accidente cerebrovascular (ACV), ictus o infarto cerebral ocurre cuando el suministro de sangre a una parte del cerebro se interrumpe repentinamente por la presencia de un coágulo o cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe, derramando sangre en los espacios que rodean a las células cerebrales. De la misma forma que se dice que una persona que sufre una pérdida de flujo sanguíneo al corazón tiene un ataque cardiaco, puede decirse que una persona con una pérdida de flujo sanguíneo al cerebro o una hemorragia repentina en el cerebro tiene un ataque cerebral o sufre un accidente cerebrovascular.