Salud

La OMS publica nuevos patrones para documentar el estado de salud de niños y jóvenes

30-X-07. El crecimiento rápido y los cambios veloces que ocurren durante los dos primeros decenios de vida no se reflejaban lo suficiente en los anteriores parámetros de medición

La OMS publica el primer código de clasificación internacionalmente acordado para evaluar el estado de salud de niños y jóvenes en el contexto de las fases de su desarrollo y del medio en que viven. En la International Classification of Functioning, Disability and Health for Children and Youth (ICF-CY), habida cuenta de la importancia de disponer de descripciones precisas del estado de salud de los niños, se utiliza una metodología que desde hace largo se aplica de forma estándar a los adultos. Considerando a los niños y jóvenes en el contexto de su medio ambiente y su proceso de desarrollo continuo, la ICF-CY aplica códigos de clasificación a cientos de funciones y estructuras corporales, actividades y formas de participación, así como a diversos factores ambientales que limitan o posibilitan el desempeño de los jóvenes en una serie de actividades cotidianas.

El crecimiento rápido y los cambios veloces que ocurren durante los dos primeros decenios de vida no se reflejaban lo suficiente en la Clasificación internacional del funcionamiento de la discapacidad y de la salud (CIF), precursora de la ICF-CY. Esta última aborda con mayor detalle ese periodo importante del desarrollo. Gracias a su nuevo sistema de codificación estandarizado, ayudará a los clínicos, educadores, investigadores, administradores, instancias normativas y padres a documentar y cuantificar las características importantes del crecimiento, de la salud y del desarrollo de niños y jóvenes.

Salud precaria

Los niños que manifiestan continuamente hambre, sed o inseguridad, por ejemplo, suelen tener una salud precaria y problemas para aprender y desarrollarse normalmente. Esta clasificación ofrece una manera de captar los efectos del entorno físico y social para poder abordar éstos mediante la política social, la atención sanitaria y sistemas de educación a fin de mejorar el bienestar de los niños.

«La ICF-CY nos ayudará a superar las simples etiquetas diagnósticas. Permitirá encuadrar el funcionamiento y la discapacidad de los niños y jóvenes en un continuo en el contexto de su vida y actividades cotidianas. De esta manera, hará posible la descripción precisa y constructiva del estado de salud de los niños y permitirá identificar las esferas en las cuales se requiere más atención, asistencia y cambios de política», asegura Ros Madden, miembro de la Australian Commission on Safety and Quality in Health Care y Presidenta de la Functioning and Disability Reference Group of the WHO Family of International Classifications (WHO FIC) Network.



Lo más destacado

Repercusiones internacionales. La ICF-CY tiene importantes repercusiones mundiales para la investigación, el establecimiento de normas y la movilización de recursos. «Por primera vez contamos con un instrumento que nos permite rastrear y comparar el estado de salud de los niños y jóvenes de diferentes países y a lo largo del tiempo», asegura Nenad Kostanjsek, del equipo de la OMS que se ocupa de medición e información sanitaria. «La ICF-CY hará posible que los países y la comunidad internacional adopten medidas fundamentadas para mejorar la salud y la educación de los niños, así como su disfrute de los propios derechos, porque considerará la salud como una función del entorno que proporcionan los adultos».