Salud

La braquiterapia de alta tasa de dosis obtiene excelentes resultados en tumores de cabeza y cuello

27-III-09. Esta técnica reduce también la duración del tratamiento, según expertos de la Clínica Universidad de Navarra

La braquiterapia perioperatoria (aplicada dentro del proceso quirúrgico) de alta tasa de dosis obtiene excelentes resultados en el tratamiento de tumores de cabeza y de cuello, al tiempo que reduce el periodo de radiación. Así se desprende de un estudio realizado conjuntamente por tres departamentos de la Clínica de la Universidad de Navarra.

El trabajo describe la aplicación de esta nueva técnica de radioterapia a 40 pacientes entre los años 2000 y 2006. Por el número de casos recogidos, se trata del artículo de la literatura médica mundial que incluye mayor número de pacientes tratados con braquiterapia de alta dosis en cabeza y cuello. Según los resultados, tras un seguimiento de siete años la enfermedad se controla en el 86% de los casos y el porcentaje de supervivencia es del 52%. En concreto, la investigación se ha centrado en el tratamiento de tumores de la cavidad oral, que afectan a la lengua y al suelo de la boca, y de la región orofaringea, como los tumores de amígdala.

Intensificar la dosis de radiación

La braquiterapia es un tratamiento radioterápico que consiste en la colocación de fuentes radiactivas dentro del tumor o próximas a éste. En este caso, el trabajo analiza la aplicación de la braquiterapia como tratamiento complementario posterior a la cirugía, explica el doctor Martínez-Monge. “Algunos casos de tumores de cabeza y de cuello requieren la aplicación de radioterapia después de la intervención quirúrgica. Mediante esta técnica, hemos logrado intensificar las dosis de radiación con el objetivo de disminuir las tasas de recaída”, precisa.

En determinados tratamientos, la braquiterapia ofrece mayores posibilidades que la radioterapia convencional. “Con este procedimiento conseguimos administrar unas dosis de radiación que difícilmente serían alcanzables con otras técnicas, debido a sus efectos tóxicos”, detalla el especialista de la Clínica de la Universidad de Navarra.

Dos semanas menos de tratamiento

Además, el empleo de braquiterapia de alta tasa de dosis implica una serie de beneficios para el paciente relativos al desarrollo del tratamiento. “La gran ventaja -indica el doctor Martínez-Monge- es la reducción del tiempo total. Si con la radioterapia convencional el tratamiento viene a durar unas siete semanas, aplicando parte de la radiación con braquiterapia puede llevar unas dos semanas menos”.

También esta técnica logra reducir el tiempo de radiación frente al requerido con la braquiterapia de baja dosis. “Gracias a la existencia de nuevas fuentes de irradiación, los tratamientos se liberan en unos minutos. Antes el paciente tratado con braquiterapia llevaba la fuente radiactiva colocada durante días y, por ello, tenía que estar aislado en una habitación plomada, con limitaciones en cuanto al régimen de visitas y de atención de enfermería. Sin embargo, con la braquiterapia de alta dosis, el paciente sólo es radiactivo durante la administración del tratamiento; por tanto, el resto del tiempo puede permanecer en una habitación convencional”, concreta.


De interés

Aplicación a otro tipo de tumores. La Clínica de la Universidad de Navarra lleva años trabajando en la aplicación del tratamiento de la braquiterapia perioperatoria de alta tasa de dosis a otros procesos oncológicos. “Tenemos varios estudios en marcha sobre su empleo en tumores ginecológicos y sarcomas, entre otros. Desde el año 2000 hemos tratado con esta técnica a alrededor de 400 pacientes que presentaban distintos tipos de tumores”, concluye el doctor Martínez-Monge.