Salud

La ONT apuesta por duplicar los trasplantes de riñón de donante vivo

27-VI-08.Con esta medida, el Ministerio de Sanidad y Consumo quiere evitar la diálisis a entre 250 y 300 enfermos cada año

Duplicar los trasplantes de riñón de donante vivo que se realizan en nuestro país hasta conseguir situarlos entre un 10% y un 15% del total de los trasplantes renales. Éste es uno de los objetivos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para los próximos años, como ha explicado el coordinador nacional de trasplantes, Rafael Matesanz, en el simposio Trasplante renal de donante vivo: nuevos retos, organizado por el Ministerio de Sanidad y Consumo en colaboración con la Fundación Mutua Madrileña. Con esta medida, el Ministerio de Sanidad y Consumo, a través de la ONT, “pretende librar de la diálisis cada año a entre 250 y 300 enfermos, personas jóvenes en su mayoría”, ha asegurado Matesanz.

En la actualidad, sólo el 6,2% de los trasplantes renales que se hacen en España proceden de donante vivo, con un total de 137 de los 2.211 que se hicieron el pasado año. Es decir, sólo 1 de cada 15 trasplantes renales proceden de donante vivo. Esta cifra, aunque baja, representa un incremento sensible en los últimos años, paralelo a la decisión de la ONT de potenciar esta técnica. Durante los años 90, los trasplantes de riñón de donante vivo sólo representaban un 1-2% del total de trasplantes renales.

Desde que en España se realizó el primer trasplante de riñón en 1965, 42.631 enfermos se han beneficiado de esta terapia, que hoy se practica en 44 centros de 16 Comunidades Autónomas. De ellos, menos de 1.000 lo han sido con donante vivo, alrededor del 2% de la serie histórica. La solidaridad de nuestros ciudadanos tras el fallecimiento de sus familiares ha permitido el desarrollo de un modelo basado fundamentalmente en la donación de cadáver. Según datos del Registro Mundial de Trasplantes, que gestiona la ONT como organismo colaborador de la OMS, de los 62.000 trasplantes renales que se hacen en el mundo, más de 24.000 (alrededor del 40%) son de donante vivo, con un claro predominio de este procedimiento en Asia y África, y una actividad creciente en Estados Unidos y Latinoamérica, así como en algunos países del centro y norte de Europa.

Potenciar la donación

Matesanz, ha explicado la importancia de fomentar el trasplante renal de vivo en nuestro país. A su juicio, el cambio en el perfil del donante, que tiene cada vez más edad, y el aumento de enfermedades que llevan a la insuficiencia renal como la hipertensión o la diabetes, aconsejan la donación de vivo, sobre todo en pacientes jóvenes, “como alternativa a la diálisis e, incluso, antes de que empiecen a dializarse”. En la actualidad, la edad media del donante es 53,4 años, y el 43% de los casos sobrepasa los 60 años.

En nuestro país, alrededor de 22.500 pacientes están en diálisis y una cifra similar vive con un riñón trasplantado. España es de los pocos países en los que se ha logrado un equilibrio entre enfermos dializados y trasplantados. La lista de espera para un trasplante renal es de 4.285 personas (alrededor de un 20% de los que están en diálisis). El pasado año se efectuaron un total 2.211 intervenciones, lo que supone atender anualmente las necesidades de algo más del 50% de estos pacientes.

Para el Ministerio de Sanidad y Consumo, llegar a los 250 trasplantes de donante vivo anuales permitiría liberar de la diálisis a un número similar de enfermos. En este sentido, Matesanz ha subrayado que “la donación de riñón de vivo es un derecho que toda persona puede ejercer, que debe ser conocido por el paciente y explorado dentro de su entorno familiar”.


Lo más destacado

Mejoras para el paciente. Hoy día, la mayoría de los centros realizan la extracción renal se hace mediante laparoscopia, una técnica que ha reducido de forma considerable las molestias para el donante. Los riesgos son mínimos cuando el paciente es seleccionado de forma rigurosa, como se hace en nuestro país. Entre 2006 y 2007, 27 centros hospitalarios de toda España han mantenido un programa de trasplante renal de donante vivo. En el caso del receptor, estos avances se traducen en una espectacular  mejora de su calidad de vida, puesto que se ve libre de la diálisis, y en un incremento de su tasa de supervivencia. La esperanza funcional para los riñones trasplantados es de 10,2 años de media cuando el donante es una persona fallecida; de 16,1 años cuando se trata de un familiar haploidéntico, y de 16,7 en el caso del donante vivo no familiar. Esta cifra se eleva a 39,7 años cuando el donante es un gemelo idéntico.
Datos. El 6,2% de todos los trasplantes renales que se realizan en nuestro país (137 el pasado año) procede de donante vivo, porcentaje que la ONT quiere elevar hasta alcanzar un 15%