Salud

Nace el segundo bebé cuya madre fue sometida a cirugía láser intrauterina

07-I-09. Las posibilidades de que sobreviva un feto tras esta intervención son del 80% y, de que lo hagan ambos, del 60%

El Hospital Universitario La Fe de Valencia ha sido protagonista del nacimiento del segundo bebé cuya madre fue intervenida con cirugía láser intrauterina. El jefe del servicio de Obstetricia, Alfredo Perales, ha señalado que esta intervención permitió salvar la vida de al menos uno de los fetos y posibilitó el nacimiento de una niña.

La operación se realiza entre las semanas 18 y 26 de gestación, mediante la introducción de un minilaparoscopio en el útero de la embarazada para pasar una fibra de láser de 0.4 milímetros. Una vez alcanza el interior del útero, se coagulan los vasos sanguíneos comunicantes entre los dos fetos para suspender el intercambio desequilibrado de sangre. Las posibilidades de que sobreviva un feto tras esta intervención son del 80% y, de que lo hagan ambos, del 60%.

Transfusión feto-fetal

En los embarazos dobles, cada bebé necesita disponer de un torrente sanguíneo independiente para poder desarrollarse y alimentarse bien. Cuando los cordones umbilicales llegan a la misma placenta, pueden darse conexiones entre los vasos sanguíneos de un feto con los del otro. La mayoría de las veces, este intercambio sanguíneo es igual en ambos sentidos pero en el 15% de los casos, un bebé comienza a recibir más sangre y el otro la va perdiendo.

El feto receptor crece demasiado, orina mucho y dispone de líquido amniótico en exceso, por lo que puede morir a causa de una sobrecarga cardíaca y desarrollar edemas generalizados. Por otro lado, el donante no crece correctamente, apenas orina y tiene muy poco líquido amniótico, lo que desencadena el riesgo de morir por falta de sangre y de oxígeno.


Datos

Este tipo de cirugía se emplea para combatir el síndrome de transfusión feto-fetal del embarazo de gemelos, que consiste en el intercambio desequilibrado de sangre entre los vasos sanguíneos comunicantes de los fetos. El riesgo de mortalidad si no se actúa asciende al 85%, mientras que la intervención asciende las posibilidades de vida de ambos bebés al 60%.