Salud

El Gobierno vetará la publicidad engañosa en los alimentos para proteger al consumidor

Los anunciantes podían presumir hasta ahora de cualidades no probadas científicamente que, con la nueva ley, deberán demostrar.

Algunos anunciantes de alimentos aprovechan al máximo eso de que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad. Así, tras la avalancha publicitaria es fácil pensar que con una determinada marca de leche, yogur o zumo tendremos el corazón de un toro, el colesterol de una vaina o una flora intestinal más frondosa que la selva del Amazonas. Pero la modificación de la Ley de Mejora de la Protección de los Consumidores y Usuarios -aprobada por el Congreso la semana pasada y que entrará en vigor tras su publicación en el BOE- llega para acabar con el chollo de algunas empresas que basan sus ventas en afirmaciones dudosas. El Gobierno podrá vetar los 'spots' de alimentos que engañen a los ciudadanos presumiendo de propiedades 'milagrosas' no probadas científicamente que, ahora sí, deberán demostrar.

La nueva normativa reforzará el papel de la hasta el martes pasado denominada Agencia Española de Seguridad Alimentaria, que añade a su nombre 'y Nutrición' (AESAN), según anunció la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado. Esta institución podrá recurrir a los tribunales cuando considere «que los intereses de los consumidores están siendo vulnerados» y estará legitimada para retirar este tipo de publicidad engañosa o ilícita. La ley prevé suspender las campañas publicitarias «cuando sea necesaria la rectificación o cuando afecte a los intereses de los consumidores en el ámbito de la seguridad de los alimentos».

El reglamento de la UE

En su lucha contra las mentiras de la publicidad, la AESAN podrá esgrimir, además de la ley española modificada, el Reglamento de Alegaciones Nutricionales que la UE está a punto de aprobar y que viene a concretar lo que se puede y no se puede decir de cada producto. Es decir, habrá una lista a la que las empresas deberán acudir para ver si cumplen las condiciones necesarias a la hora de decir que su pan de molde beneficia al corazón. La AESAN tendrá entre sus nuevas competencias la tarea de planificar, coordinar y desarrollar estrategias y actuaciones que fomenten la información, la educación y la promoción en la nutrición y, en especial, en la prevención de la obesidad.

La creciente preocupación por comer sano se ha convertido en campo abonado para todo tipo de afirmaciones sobre los 'poderes' de alimentos que, además de ofrecer satisfacción gustativa, contribuyen supuestamente a mantener a sus consumidores en buena forma, delgados, con un bajo nivel de colesterol e, incluso, más jóvenes. Para ello, la publicidad se llena de fórmulas como ayuda a no engordar, regula el colesterol, mejora tus defensas, aporta la mitad de la fruta que necesitas... Afirmaciones sin base científica. «No tienen pruebas, pero usan estas frases», explica Aniceto Charro, catedrático de Endocrinología y Nutrición y jefe de este servicio en el Hospital Clínico de la Universidad Complutense de Madrid . «Estamos llenos de publicidad engañosa que habrá que controlar. Ves productos que dicen que sirven para adelgazar, bajar el colesterol... No se puede engañar a la gente. Vienen a la consulta y te dicen que han visto que tal cosa es buena para la glucosa. Hombre, eso lo tendrán que decir personas adecuadas».

El experto considera que todo lo que se pueda hacer para conseguir que lo que se publicita sea verdadero es «importantísimo. Dicen que si comes mucha carne vas a ser más fuerte, y eso es mentira. Me parece maravilloso que la AESAN pueda solicitar la retirada de la publicidad engañosa. Son medidas duras pero necesarias».



De interés

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN podrá recurrir a los tribunales cuando considere «que los intereses de los consumidores están siendo vulnerados» y estará legitimada para retirar este tipo de publicidad engañosa o ilícita.

La ley prevé suspender las campañas publicitarias «cuando sea necesaria la rectificación o cuando afecte a los intereses de los consumidores en el ámbito de la seguridad de los alimentos».